Agradezco muchísimo la ayuda recibido en el inicio de mi lactancia. Ana vino a mi casa cuando mi bebé prematuro tenía 4 días de vida y yo ya tenía grietas en los pezones. Me dió algunas pautas para las heridas, me enseñó distintas posturas para dar el pecho, me corrigió el enganche, me enseñó a colocar el cojín de lactancia, me enseñó a colocarme el pañuelo de porteo… A los 3 días se me habían curado las grietas y el bebé abría mucho más la boca para succionar. Tuve seguimiento posterior por WhatsApp y otra consulta de lactancia presencial a la semana siguiente.
100% recomendable, te salva la lactancia y te da la seguridad que necesitas.